Occidente y el maremoto

Les damos las migajas de nuestra opulencia en la forma de factorías en las que nos fabriquen a costo irrisorio nuestros caprichos. Mientras, como de refilón, les vendemos modelos de consumo a nuestra imagen y semejanza para cuando sean mayores. Pero no les ayudamos a un verdadero desarrollo racional, tal vez porque el nuestro, el único que, al parecer, conocemos, sea el más irracional de los desarrollos posibles. Ni, por supuesto, les ayudamos a establecer redes de vigilancia contra las catástrofes naturales. Total, ¿para qué?

Occidente debería reflexionar.


Cuddalore, La India, después del maremoto. Fuente: El Mundo

Feliz invierno, o...

La navidad es esa época hermosa que coincide con el principio del invierno del hemisferio norte. El invierno esta asociado en el imaginario colectivo a paisajes nevados. Un paisaje nevado transmite paz y belleza casi como ningún otro. Así pues, con los mejores deseos del mundo (paz y belleza, ¿hay algo más importante?): ¡feliz invierno a todos...!

A todos los del hemisferio norte, claro. Y a los del sur, ¡feliz verano!

[Casi hubiera sido más fácil decir feliz navidad, y me había ahorrado tanta explicación, que es que hay que ver...]

La consti

Andaba uno dubitativo, pero me temo (y lo siento) que se me están empezando a despejar las dudas. Uno no es en absoluto euroescéptico; es más, opino sinceramente que la UE es un gran invento y que ha supuesto una modernización cultural (que no económica, eso es lo de menos) importantísima para esta España hasta hace poco anclada en el arado y en la sotana de pueblo. Pero lo de la (esta) constitución....

Como ciudadano responsable que intenta ser el que suscribe, estaba leyendo el texto constitutivo ya algo mosqueado (o más bien debería decir los textos, ya que los anexos y demás también cuentan): ¿por qué trescientas y pico páginas? ¿Es necesario tanto pormenor para un texto legal que, se supone, debiera servir para marcar unas pautas de convivencia genéricas, unos principios básicos digamos? Por comparación, puede el lector acudir a las constituciones de los Estados Unidos de América, de la República Francesa o a la propia de nuestro país, la Constitución Española. Supongo que salta a la vista, ¿no? (Muchas de las constituciones del mundo son accesibles a través de Constitution Finder.)

Pues bien. Lo que se vivió en la comisión de agricultura y pesca el otro día bien pudiera haber sido la puntilla. Se trataba del refrendo de una directiva que afecta a todos: la de la patentabilidad del software, mal llamada porque debería decirse de la patentibilidad de las ideas (por ejemplo, el sumar), que de eso es de lo que en realidad se trata. Una directiva importantísima que nos afecta de manera inmediata porque la industria del software, hoy por hoy, está muy cerca de las bases de la libertad presente y futura de los ciudadanos (de todos, no sólo de los europeos). Una directiva demoledora, sí, lo es, a punto de ser aprobada en contra de la opinión de casi cualquier ciudadano que se ha querido informar algo sobre el tema (bueno, esto es una intución personal, pero no creo que ande excesivamente desencaminada). Y lo peor: mediante procedimientos subrepticios (¡en la comisión de agricultura y por la vía de urgencia!) Un procedimiento en manos de un solo país: el que temporalmente (circunstancialmente, pues) asumía en este momento la presidencia de la Unión (Holanda). Una barrabasada (a)legal detenida de pura chiripa: por el veto de otro país (Polonia). Una decisión que ha podido ser tomada, y ha sido rechazada, por un país cada vez. ¡Por un país cada vez! ¡UNO nada más! No siempre habrá un país iluminado salvando las castañas...

En fin que, por el momento, no he leído nada en el extenso documento constitucional que cambie la situación. Es decir, resumiendo mucho: que los políticos funcionen realmente como representantes del ciudadano, de nosotros, de ti y de mi, lector. No como pequeños dictadores con libertad completa de acción para hacernos bailar al son de sus caprichos personales (o de sus intereses del tipo que sean) mientras tengan en sus manos el poder (porque tienen el poder, no la reprsentación, y ese es el fallo básico actual). Mientras el papel del ciudadano se reduce a la renovación periódica. Triste consuelo, que es lo único que va a acabar por permitirnos el sistema: el consuelo, digo.

Por tanto, lo empiezo a tener muy claro. Y ya digo que lo siento. La consti europea es (o era) una oportunidad de oro para modernizar por la base nuestro sistema democrático en un momento crucial de la historia en el que esa modernización, no sólo es necesaria, es que además es posible. Pero las pruebas indican que no hay interés al respecto en esta vieja Europa que tanto presume de ir a la vanguardia de las ideas políticas. Para mí supone una gran decepción.

Cervera acaba de decir en su magnífica bitácora, Retiario, que no le conviene a Europa crear euroescépticos justo en los países más europeistas de la Unión (España y Polonia pone de ejemplos). De lo cuál se deduce que los políticos europeos no sólo son (pseudo)representantes demasiado lejanos. Es que además comienzan a dar muestras de poca inteligencia. Lo cuál, vistas las cosas con perspectiva, ya no sabe uno si es noticia buena o mala.

Todos los cálculos para el "cénit del petróleo"

Un colaborador habitual de la sección española de ASPO (organización presente en la web hispana en el sitio Crisis Energética) ha recopilado las principales fuentes disponibles que estiman las reservas petrolíferas del mundo y ha hecho los cálculos para el cénit del petróleo (el momento en el que la producción mundial invertirá la tendencia para empezar a caer) bajo cada uno de los supuestos y al ritmo de consumo actual o razonablemente previsible. Obtiene cifras para la posición de ese cénit que varían desde 2003 (ya habría ocurrido) hasta 2021, con una media en 2011. Hay que tener en cuenta que los resultados más optimistas (2021) derivan de los datos del U.S. Geological Survey, cuyas cifras hay que considerar con reservas dada la dependencia política del organismo; sin esos datos del USGS, el margen queda reducido a 2003-2013 con media en 2009. Como sea parece ya incuestionable que el cénit está cerca. Lo que ocurrirá con la sociedad industrial en un par de décadas, en cuanto la energía empiece su escalada de precios a medida que se profundice la escasez en un escenario de consumos crecientes (por ejemplo, China y resto de Asia "despertando"), es una incógnita, pero todos los presagios apuntan a que la situación no va a resultar nada halagüeña.

Lo fascinante del hombre de Flores

Lo fascinante del descubrimiento del hombre de Flores no es lo que quisieron resaltar los medios generalistas en su día, o sea la estatura de este nuevo miembro de nuestro linaje, sino el saber que, en un momento del pasado geológico, no hubo sólo dos (sapiens, neanderthalensis) sino al menos tres humanidades simultáneas. Tres especies humanas coetáneas sobre la faz de la Tierra. Quiero decir, al menos tres, pero en realidad un número indeterminado de ellas. Al fin y al cabo buscar fósiles es como pretender encontrar una aguja en un pajar sin tener siquiera la certeza de que la aguja haya caído entre la paja o de que no se la haya llevado el que compró las últimas alpacas.

Entre 1 y 199...



Ya es tino. Sólo ha faltado un primero de octubre del año diez para terminar de redondear...

El Gran Reserva con más solera


En China se bebía un vino de frutas y cereales hace entre 8000 y 9000 años, o sea, justo al poquito de que se inventara el Neolítico, quiero decir la agricultura. Este hallazgo, que acaba de ser anunciado en forma de prepublicación por un equipo de arqueólogos químicos norteamericanos y chinos, constituye el récord actual de antigüedad para una bebida alcohólica. Los restos más venerables de viejas borracheras se remontaban hasta ahora a unos 7400 años en el actual Irán (vino) y a unos 5000 años en el Oriente Medio (cerveza). Cosa que ya explicó con más detalle Science News, revista que amplía hoy información sobre este nuevo padre de todos los Gran Reserva.

Al parecer, el descubrimiento se ha logrado analizando los posos y restos del brebaje encontrados en el fodo de vasijas de barro y de cobre de la época. Vaya que a este aldeano le gustaría ver lo que daría de sí semejante solera en bota jerezana, oiga.

Sin palabras

No utilicen nunca más ni aquí ni en otro contexto nuestro dolor con fines partidistas

Pilar Manjón, Congreso de los diputados, España, hoy.



[Actualización, 16-dic-2004. De todo lo que he leído por ahí de ayer a hoy sobre la comparecencia de Pilar, lo que más me ha movido el alma ha sido esta entrada de Nemo en República Internet.]

Una (enooorme) biblioteca de Alejandría digital

Google digitalizará los fondos de cinco de las mayores bibliotecas del mundo (universidades de Harvard, Stanford, Michigan, Oxford y Biblioteca Pública de Nueva York) para incorporar a la red información que no está hoy día disponible en formato digital y con posibilidad de búsquedas a texto completo. El problema, como siempre, es el de los derechos de autor. El sistema no restringirá la presentación de resultados en aquellos volúmenes que ya no estén sujetos a derechos, si bien sólo mostrará extractos (¿la página o el párrafo en los que se encuentra el texto buscado?) en el caso de obras protegidas.

A pesar de las restricciones, se trata de un gran paso adelante para hacer verdaderamente universal el conocimiento. Una nueva e impresionante herramienta destinada a convertirse en un gran referente universal.

Un diez para Google. Otra vez.

Más información en El Mundo, en The New York Times (vía seattlepi.com) y, bueno, por supuesto,... ¡en Google!

Los corales, ¿a salvo del cambio climático?

Es difícil encontar noticias en la prensa hispana que no sean pesimistas con lo del cambio climático dichoso. Hoy aparece en New Scientist un artículo en el que se cuenta que científicos australianos creen que los arrecifes coralinos no sólo no se verán afectados negativamente por el cambio climático, sino que, más bien, serán favorecidos.

El calentamiento de las aguas provoca dos efectos contrapuestos. Por un lado, disminuye la solubilidad (y la disponibilidad) del dióxido de carbono, necesario para formar los carbonatos de los corales. Por otro, aumenta las tasas de crecimiento al acelerar el metabolismo. Los investigadores han calculado que el segundo efecto es mayor, y que hacia el 2100 los corales crecerán hasta un 35 % más que en la actualidad.




Otros científicos no se lo creen, afirmando que a los australianos se les olvida el fenómeno del blanqueamiento (bleaching) que consiste en la expulsión de las algas unicelulares simbióticas de los pólipos por aumento de la temperatura. Pero el equipo australiano dice que no hay pruebas de que ese proceso sea irreversible ni mortal por necesidad.

En fin, polémica servida. Desde este rincón del mundo uno mira estas cosas de reojo. Como no sabiendo a qué carta quedarse...

[Más y buena información sobre coral bleaching en el Australian Institute of Marine Science.]

Caras de Bélmez: hora de poner punto y final

Leo en Are@ (vía Paranormalidades), un artículo de Víctor Martínez y Fran García intentando justificar una vez más el asunto de Bélmez y aportando sus opiniones acerca del rechazo al caso por parte del movimiento escéptico y sobre los artículos de Javier Cavanilles publicados en El Mundo. Y tengo que reconocer que el artículo de los parapsicólogos, a pesar de la opinión de Asigan y de las incorrecciones que denuncia en su bitácora, está bien escrito y es convincente, sobre todo si no estás al tanto de la cosa. La reflexión que me hago a continuación me ronda la cabeza hace ya días: creo cada vez más necesario que algún equipo científico se implique en este asunto, con valentía, y arroje luz. Mi opinión es que no hay nada de paranormal en el caso, pero, como dice Joaquín Abenza, el ingeniero que citan Martínez y García: Yo no tengo la prueba... Otra cosa es que uno tenga una opinión.

Un ejemplo. Parece que el único argumento algo sólido que se sostiene a día de hoy a favor de Bélmez en general es lo del precinto bajo notario de la casa vieja y la aparición y modificación de caras de manera supuestamente espontánea al final del espacio de tres meses durante el que la puerta quedó cerrada. La hipótesis en contra que suele enunciar el lado escéptico es que las caras se pudieron pintar con algún pigmento fotosensible que, después, acabó formándolas durante el precinto, siendo visibles cuando se volvió a entrar pero no antes de cerrar la casa. La flaqueza del argumento en este caso, obviamente, es ese se pudieron pintar. Y es que no basta con imaginar un mecanismo: hay que demostrar que el mecanismo hipotético es precisamente el que que ha actuado en el fenómeno bajo estudio. ¿Cómo hacerlo? Bien, tras años del suceso y sin la certeza de que la aparición/modificación de caras (de modo espontáneo o artificial) se vaya a repetir (y si no se repite no se prueba nada con ello), ya sólo queda la vía analítica: ¿de qué están hechas realmente las caras de la primera casa? ¿Hay al menos una de ellas (mejor si puede ser identificada alguna de las que aparecieron o variaron durante el precinto) que contenga pigmentos fotosensibles? Y si no es así, ¿arroja la analítica luz sobre algún mecanismo alternativo para la variación espontánea de la pigmentación?

Sé que el que afirma cosas extraordinarias debe aportar pruebas excepcionales, y algunos consideraréis un error el querer entrar al trapo intentando demostrar la inexistencia de algo, en vez de operar al modo estándar, es decir, esperando las pruebas del lado del que tiene la carga. Pero, tal y como se han desmadrado ya las cosas, opino que no se trata de ver quien tiene razón sobre "material y métodos", sino más bien sobre "resultados y conclusiones" (si hacemos símil con un artículo científico). Hoy por hoy la cosa esta fuera de manos, y tal vez haya que bajarse del burro y acabar de una vez por todas con esto.

Ejeem... ¿alguien se anima? ;-)

El hombre de Flores, secuestrado


Me entero (vía Mítica) de que los fósiles que permitieron la descripción de Homo floresiensis, el pequeño homínido indonesio, están en manos de un paleontólogo que no pertenece al equipo australiano-indonesio que los descubrió. Al parecer, Teuku Jacob, paleoantropólogo de la Universidad de Gadjha Mada caracterizado por sus puntos de vista ultraortodoxos sobre la evolución humana, se ha hecho con los fósiles sin previo consentimiento de la parte australiana. Las dos universidades a las que pertenencen los descubridores de los fósiles (Yakarta y Nueva Inglaterra) mantienen un acuerdo de colaboración que implica la co-decisión en todo lo que tenga que ver con los descubrimientos. Lo más grave es que el referido paleontólogo indonesio tiene fama de acaparar los fósiles que caen en sus manos, con más criterio de coleccionista que de científico, casi como si fueran de su propiedad exclusiva y sin dejar a nadie prácticamente ni mirarlos. Paul Brown, el director australiano del equipo que descubrió y describió la nueva especie, se ha encontrado con el asunto cuando ha querido echar mano de los restos para intentar detectar en ellos trazas de ADN. Conocedor de la reputación de Teuku Jacob, ha manifestado, desolado, su duda acerca de que puedan ser estudiados nunca más.

Me parece gravísimo que los sentimientos patrioteros absurdos, cuando no las simples envidias y las mentalidades cerradas, trabajen en contra de la ciencia, que es, precisamente, la cosa más universal y abierta que existe. Un cerito para el oportunista, acaparador y desfasado Teuku Jacob (no olviden poner este nombre en su lista negra), y ánimo desde este pequeño rincón del ciberespacio para Brown, Morwood y el resto de científicos de los de verdad que han participado en este trascentental descubrimiento y que cuentan en su haber con todo el mérito de su trabajo demostrado.

Más información en El correo digital y en el SurDigital.

¿Hacia un mundo sin petróleo?

El Uppsala Hydrocarbon Depletion Study Group es un grupo de investigación de la Universidad de Uppsala que lleva años recalculando con los últimos datos de cada momento la forma que va a seguir la curva de producción petrolífera mundial en el futuro. El resultado más interesante que ofrece su modelo es la posición en el tiempo del llamado cénit del petróleo (oil peak), es decir el momento en el que nuestra civilización alcanzará el máximo histórico de producción (y consumo) de petróleo. Pues bien, como se puede leer en la web de ASPO, la actualización del modelo para 2004 cifra el pico para fecha tan cercana como 2008. Es decir, según el grupo de Uppsala, a partir de 2008 la producción mundial de petróleo decaerá año tras año progresivamente hasta cifras cercanas a cero.



Richard C. Duncan, un ingeniero del petróleo que lleva años modelizando la producción futura de hidrocarburos, presentó en el año 2000 en un congreso de la Geological Society of America una comunicación en la que mejoraba sus anteriores modelos: la teoría de la garganta de Olduvai. En este texto expone que, a partir de 2012, la disponibilidad energética per cápita en el mundo experimentará un declive en picado que nos llevaría en pocos años a una situación de gravísima escasez energética, con disponibilidades globales parecidas a las que teníamos antes de 1930.



Ambos modelos predicen el fin de la civilización tecnológica y la vuelta de manera bastante brusca a una situación, en la práctica, preindustrial. Uno intenta zafarse de esa aureola catastrofista que conlleva todo lo relativo a la predicción energética, pero la cuestión no deja de resultar inquietante por las fechas: por la cercanía en el tiempo del pistoletazo de salida del comienzo de la hecatombe.

Me llevo preguntando mucho tiempo: ¿Es que nadie se cree esto? ¿O nadie sabe lo que está pasando? ¿O es que nadie (en los gobiernos, en los organismos mundiales, en las empresas transnacionales) se atreve a mirar el problema cara a cara, y estamos en un proceso consciente de huida hacia delante?

Cambio de nombre

El aldeano escéptico pasa a llamarse desde este momento El aldeano. Simple y aldeanamente. Ahora que, tras dos días de andadura, ya me conocía toda la blogosfera hispana ;-), decido dar el cambio,... que para luego es tarde. ¿Razones? Bueno, uno no sólo quiere escribir de paranormalidades y demás, aunque es tema, cierto, que me interesa, y que, sin duda, aparecerá por aquí de vez en cuando. Ya hice la aclaración en la primera entrada de este diario de que al bautizar la bitácora con el adjetivo de escéptico intentaba dar un sentido amplio. Sin embargo he podido constatar que, hoy por hoy y en el ciberespacio de habla hispana, parece imposible desligar la palabra escéptico de la crítica racional a las pseudociencias. Es el rebufo de Bélmez y demás. Por tanto, me parece mucho más correcto quitar ese adjetivo para no inducir a error a los lectores. En fin, hecho está.

Los fantasmas de Michael Persinger

Michael Persinger es un investigador de la Laurentian University, en Ontario (Canadá), que lleva muchos años investigando el efecto de los campos magnéticos en la psique humana. Entre estos estudios suyos, algunos experimentos de los años ochenta arrojaron el resultado asombroso de que los campos magnéticos podían inducir la vivencia de experiencias espirituales en las personas.

Todavía nadie había replicado esos experimentos... hasta ahora. Un grupo de neurocientíficos suecos lo ha vuelto a intentar, introduciendo algunas mejoras, como el diseño en forma de prueba de doble ciego, algo prácticamente ineludible en este tipo de trabajos con la psique, cuyos resultados se recogen a base de entrevistas o cuestionarios (no hay otra manera) y en los que tanto investigador como sujeto sometido al experimento pueden verse fácilmente influenciados en sus apreciaciones si saben qué tratamiento experimental se está aplicando en cada caso o individuo.

Pues bien, los resultados son demoledores. El número de sujetos que dicen haber sentido una experiencia especial se distribuye totalmente al azar entre los dos grupos experimentales: el de los sometidos a campos magnéticos y el de los que hacen de blanco o grupo control del experimento. Cito, traducido, de Nature:

Dos de los tres participantes en el experimento sueco que manifestaron notables experiencias espirituales durante el estudio pertenecían al grupo de control, al igual que 11 de los 22 que manifestaron experiencias [más] sutiles.


Utilizando las respuestas del test al que se sometieron los voluntarios (casi un centenar en total), los investigadores concluyen que el factor que más influye en los resultados parece ser la sugestibilidad del individuo medida como orientación [personal] hacia una espiritualidad no ortodoxa (orientation toward unorthodox spirituality).

Ocurre que Persinger no ha quedado muy satisfecho con estos resultados y dice que el experimento no replica exactamente el suyo. Además, hay una psicóloga que fue voluntaria en su día en el estudio de Persinger y que afirma que en aquél experimento ella vivió las más extraordinarias experiencias que nunca había tenido. Y concluye: Estaría sorprendida si se tratara de un efecto placebo (I'll be surprised if it turns out to be a placebo effect.)

La polémica está servida. O no...

Más información: en Nature.

Verbo, predicado... y sujeto(s)

Dice Javier Sampedro en su último libro (Con quién sueñan las moscas - Ciencia sin traumas en 62 píldoras, Ed. Aguilar, pág. 61.), y me ha hecho gracia, que muchos de los que pregonan el fenómeno ovni son predicadores con más verbo que predicados haciendo referencia a la falta de pruebas sobre nada extraterrestre o sobrenatural caído del cielo. Léanse el libro si aún no lo han hecho, por favor: la soltura y la gracia con las que escribe este hombre son una auténtica delicia. Y, su precisión y calidad divulgativa, raros lujos si tenemos en cuenta la situación del periodismo científico en este país.

Las ¿caras?

Bueno, las caras de Bélmez están de moda, y entro al trapo sin que sirva de precedente. Pero lo zanjo rápido, ya verán ustedes. Vean esta foto:



Y digo yo: ¿tanto follón por unas manchas informes? Vamos, caras como esa tengo yo en el pavimento de la cuadra todas las que quieran. ¿Será que tengo poderes psi y no lo sabía? Si encuentro un rato, a lo mejor hago unas fotos y todo. Naturalmente, sin revelar dónde están hechas: lo último que quisiera es que hordas teleplásticas me invadieran el pueblo...

Nota: En algunos momentos se observa que el servidor de las caras de Bélmez está colapsado por exceso de tráfico. En esos momentos no es posible ver las fotos tampoco aquí ya que están simplemente enlazadas, no copiadas localmente.

Sin comerlo ni beberlo

Pues hete aquí que se halla uno intentando hacer un cometario a una entrada de la magnífica bitácora de Mauricio-José Schwarz, cuando el asunto va y me pide que me registre si no quiero aparecer como un anodino anónimo. Me pongo a ello.... y la cosa me pregunta por el nombre de mi blog. Uhm, me digo, ¿y por qué no?

Así de simple. Así de fortuito. Así, vamos, visto y no visto, aquí me hallo ahora: lanzado a la blogosfera esa... y sin saber muy bien por dónde pillarla ni en qué quedará el asunto. Me pregunto inquieto: ¿le cogeré el tranquillo?

Dos palabras sobre el nombre:

Aldeano. Por que uno es aldeano, claro, no urbanita. Supongo que estas cosas se van contando después, poco a poco, y que todo se andará.

Escéptico. Por que uno es escéptico por naturaleza, no crédulo, digamos. Y por escéptico no me refiero a luchador contra lo paranormal, que es el contenido que se tiende a dar hoy día al término en el sistema de bitácoras hispano (aunque, por supuesto, rechazo de plano lo paranormal y el maguferio, y alabo la labor que hacen personas como Schwarz, Gámez, Armentia y tantos y tantas en sus bitácoras). Por escéptico me refiero a escéptico en general: uno que se plantea la vida desde su comprensión, no desde su asunción. También habrá tiempo, supongo.

En fin. Dadme ánimos... y posiblemente este no sea el último post ;-) ¡Saludos bitacoreros!