Caras de Bélmez: hora de poner punto y final

Leo en Are@ (vía Paranormalidades), un artículo de Víctor Martínez y Fran García intentando justificar una vez más el asunto de Bélmez y aportando sus opiniones acerca del rechazo al caso por parte del movimiento escéptico y sobre los artículos de Javier Cavanilles publicados en El Mundo. Y tengo que reconocer que el artículo de los parapsicólogos, a pesar de la opinión de Asigan y de las incorrecciones que denuncia en su bitácora, está bien escrito y es convincente, sobre todo si no estás al tanto de la cosa. La reflexión que me hago a continuación me ronda la cabeza hace ya días: creo cada vez más necesario que algún equipo científico se implique en este asunto, con valentía, y arroje luz. Mi opinión es que no hay nada de paranormal en el caso, pero, como dice Joaquín Abenza, el ingeniero que citan Martínez y García: Yo no tengo la prueba... Otra cosa es que uno tenga una opinión.

Un ejemplo. Parece que el único argumento algo sólido que se sostiene a día de hoy a favor de Bélmez en general es lo del precinto bajo notario de la casa vieja y la aparición y modificación de caras de manera supuestamente espontánea al final del espacio de tres meses durante el que la puerta quedó cerrada. La hipótesis en contra que suele enunciar el lado escéptico es que las caras se pudieron pintar con algún pigmento fotosensible que, después, acabó formándolas durante el precinto, siendo visibles cuando se volvió a entrar pero no antes de cerrar la casa. La flaqueza del argumento en este caso, obviamente, es ese se pudieron pintar. Y es que no basta con imaginar un mecanismo: hay que demostrar que el mecanismo hipotético es precisamente el que que ha actuado en el fenómeno bajo estudio. ¿Cómo hacerlo? Bien, tras años del suceso y sin la certeza de que la aparición/modificación de caras (de modo espontáneo o artificial) se vaya a repetir (y si no se repite no se prueba nada con ello), ya sólo queda la vía analítica: ¿de qué están hechas realmente las caras de la primera casa? ¿Hay al menos una de ellas (mejor si puede ser identificada alguna de las que aparecieron o variaron durante el precinto) que contenga pigmentos fotosensibles? Y si no es así, ¿arroja la analítica luz sobre algún mecanismo alternativo para la variación espontánea de la pigmentación?

Sé que el que afirma cosas extraordinarias debe aportar pruebas excepcionales, y algunos consideraréis un error el querer entrar al trapo intentando demostrar la inexistencia de algo, en vez de operar al modo estándar, es decir, esperando las pruebas del lado del que tiene la carga. Pero, tal y como se han desmadrado ya las cosas, opino que no se trata de ver quien tiene razón sobre "material y métodos", sino más bien sobre "resultados y conclusiones" (si hacemos símil con un artículo científico). Hoy por hoy la cosa esta fuera de manos, y tal vez haya que bajarse del burro y acabar de una vez por todas con esto.

Ejeem... ¿alguien se anima? ;-)

6 Comentarios:

Permíteme que discrepe, Aldeano.

No se puede entrar al trapo de esa manera porque como muy bien dice Mauricio, no servirá de nada. Además, porque ya se encargarán ellos de "demostrar" vaya Vd. a saber qué tipo de manipulaciones para falsificar los análisis, y demás... La conspiranoia no tiene límites.

Y lo que es, es: los que deben demostrar que en esa casa se produce un fenómeno que escapa a las posibles explicaciones científicas disponibles hoy en día es el que hace esa afirmación.

Lo contrario sería darles inmerecida bola.

Item más:

Hay que dejar que la bola ya en curso siga rodando. ¿Porqué? Muy sencillo: nos hemos quejado en numerosas ocasiones que los medios no han prestado la más mínima atención al pensamiento crítico y/o movimiento escéptico.

La ocasión la pintan calva. Y te razono porqué: porque tratándose del medio del que se trata (El Mundo -me reservo la opinión que me merece-) no va a soltar el bocado tan fácilmente. Acabarán finalmente queriendo sentar cátedra de periodismo de investigación -como hace su director- y no tendrán más remedio que informarse de todas las fuentes posibles para rematar a la presa una vez la tengan ya mordida por todos los lados.

Y es una buena ocasión para dar a la luz todo lo que sea preciso desde el punto de vista escéptico y/o del pensamiento crítico.

No sé si me explico.

Un abrazo,

Harry AKA LetTheMusicPlay

Por: Blogger Harry - 7:31 p. m. - enlace permanente  

Naturalmente, disiento de tu disensión ;-), Harry. Dices que El Mundo al final se verá abocado a tener que rematar la presa si el asunto sigue rodando. ¿Has preguntado a tus amistades, familiares sobre el asunto, a la gente que sólo sabe de las recientes nuevas de Bélmez por lo que le ha llegado de segundas o de leer por encima un artículo en el periódico o un titular? ¿Te das cuenta de lo que se cuece en la calle, no fuera del mundo cerrado (si, cerrado) de la blogosfera? Yo te lo digo: dudas, dudas y más dudas.

Anteayer me decía una compañera de trabajo que no entendía que estuvieramos tan seguros de que todo fuera falso. Que no había pruebas. Me llegó al alma.

Sí, Harry, nos pongamos como nos pongamos hace falta una decisión que deje las cosas atadas y bien atadas de modo que nadie pueda ya rechistar. Aunque sea absurdo hacerlo. Aunque toda esta inmensa bola sea la cosa más absurda y patética del mundo y cueste mucho quitarse de las obligaciones de cada uno para dedicarle siquiera un solo segudo. Yo no sé quién tiene que hacerlo, si El Mundo o quien sea, pero sí sé como creo que se ha de hacer: con nuevas pruebas técnicas y rigurosas, nada de documentos pasados y testimonios ("periodismo de investigación") que sólo harán que mantener la polémica hasta que deje de tener tirón informativo por puro cansancio y pase al cajón de los recuerdos. Hasta que vuelva a resurgir, cada vez con más dudas sembradas en el ciudadano medio. Que, como tal, y sabiamente, suele estar sólo medianamente informado de estas cosas menores de la vida.

Es mi opinión. Un saludo.

Por: Blogger El aldeano - 7:55 p. m. - enlace permanente  

Precisamente escribí yo en nuestra lista yahoo que deberíamos ser prudentes a la hora de asegurar que las caras son un fraude o que están hechas con sales de plata, acerca de lo cual, dije, no hay pruebas definitivas. También hable de otro error, asegurar que se había calculado incluso el calibre del pincel utilizado. De esto segundo no hace falta tanta precaución, como me señaló Gerardo. La existencia de fotografías equivale a contemplar la imagen en vivo, pues esta se encuentra tras una hornacina y los trazos son evidentes. Lo significativo es que se realizó una experiencia, o varias, en las que se reprodujo esa imagen con éxito utilizando la técnica de las sales y en las que incluso aparecieron ciertos "defectos" que también tiene "La pava". No es algo concluyente, pero es un dato que es legítimo citar, mientras lo mantengamos en su justa medida.

A mi me parece que debe discutirse toda afirmación ilegítima, como la de la "prueba notarial", que no fué tan limpia como se dice, ni el notario tan imparcial como se sugiere,. El notario erea creyente en el fenómeno y la disposición de la que dió fé es defectuosa.

Estoy de acuerdo en que un estudio en condiciones podría, al menos y sea cual sea la reacción de los crédulos, ponernos en disposición muy racional, casi irrebatible argumentalmente.

Pero creo que nosotros "representamos" una actitud respecto a la situación concreta de cada cuestión. Pretendemos ejercer un pensamiento crítico aplicable a toda circunstancia. Si la situación actual de las caras es la que hay, no podemos evitar, ni debemos, expresar cuál es a nuestro modo de entender la forma correcta de describir ese fenómeno y denunciar las ilegítimas.

Qué se pudieron pintar y que existen métodos distintos para ello, es suficiente para negar la mayoría de afirmaciones del sector crédulo, que consisten, básicamente, en negar que exista modo alguno "normal" para explicar la existencia de esas caras. No pretendemos que el caso esté resuelto, pretendemos que no exite razón alguna siquiera para considerar que existe un caso.

Por: Blogger Asigan - 11:21 a. m. - enlace permanente  

Dices:

"Qué se pudieron pintar y que existen métodos distintos para ello, es suficiente para negar la mayoría de afirmaciones del sector crédulo, que consisten, básicamente, en negar que exista modo alguno "normal" para explicar la existencia de esas caras. No pretendemos que el caso esté resuelto, pretendemos que no exite razón alguna siquiera para considerar que existe un caso."

Y estoy de acuerdo totalmente en el fondo. Pero ahora seamos prácticos. ¿Cómo les callas la boca? Tú mismo lo has dicho también:

"Estoy de acuerdo en que un estudio en condiciones podría, al menos y sea cual sea la reacción de los crédulos, ponernos en disposición muy racional, casi irrebatible argumentalmente."

En fin, yo insisto. Si alguien se anima...

Por: Blogger El aldeano - 11:53 a. m. - enlace permanente  

Hombre, aldeano, seguramente de existir algo así como una prueba definitiva estaríamos todos callados, fuera cual fuera el sentido de la solución. Y es algo deseable, sin duda. Pero insisto- yo también :)- el escepticismo solo tiene sentido cuando algo así no ha sido probado. Es en esta situación cuando debemos mostrar la actitud correcta, no se puede ser escéptico respecto a la forma de la Tierra, se es respeto al carácter paranormal de las caras. A la pregunta de tu amiga no se tiene por qué responder que lo sabemos por esto o aquello que constituye una prueba irrefutable, de ser así no estaríamos ante crédulos, sino ante ciegos o mentirosos. Existen suficientes indicios acerca del carácter fraudulento de las caras y ninguno acerca del paranormal. No estamos haciendo un estudio científico, estamos trtando de formar una opinión legítima. Tu amigo, como todo el mundo, debe tener una opinión respecto al asunto. Nosotros pensamos qeu la nuestra es la correcta respecto al actual estado d ela cuestión.

De todas fromas, Iker Jiménez se ofreció a costear un estudio científico, así que si alguien se anima, no le faltarán fondos. :))))

Por: Blogger Asigan - 12:52 p. m. - enlace permanente  

Entiendo que estamos discutiendo en dos planos diferentes.

Por un lado, la postura escéptica en general, según la cuál no es razonable tener que demostrar lo que no es razonable si alguien no aporta pruebas concluyentes de que lo irrazonable no lo es tanto.

Por otro, un caso concreto, el de Bélmez, sobre el que están corriendo ríos de tinta y que ha calado en toda la sociedad a través de los medios. Y que (esto es lo importante a mi modo de ver) está generando dudas en más gente de la que habitualmente genera dudas este tipo de patrañas.

En este segundo caso opino que sería un caso de profilaxis elemental acabar con la discusión de manera concluyente, y el modo cómo eso se logre es lo de menos (aportar documentación fidedigna de los últimos treinta años o generar nuevas pruebas, me da igual, pero sospecho que lo segundo es más fácil, y de ahí mi postura).

En cuanto a la postura escéptica en general, tal y cómo la defiendes, por supuesto estoy de acuerdo: ¡cómo no!

Por: Blogger El aldeano - 1:10 p. m. - enlace permanente  

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