Para los indecisos ante el referéndum del tratado europeo

Mírense los programas electorales para las últimas europeas (www.candidato2004.net) y observen lo siguiente: su vaguedad casi insultante. Y ahora, recapaciten sobre la increíble concreción de algunas directivas que se han venido aprobando en los últimos años o que vendrán tarde o temprano: control de las comunicaciones electrónicas, canon CDs, patentes de software, canon bibliotecas, privatización de empresas públicas,... ¿En qué programa electoral al Parlamento Europeo, única posibilidad regulada de expresión que dejan al pueblo respecto a Europa, dijimos que queríamos esas propuestas tan concretas y que tan directamente nos afectan? Respuesta: la Comisión (que es quien tiene la mayor parte de la iniciativa legislativa, además de ser el ejecutivo) es la que corta el bacalao, no el Parlamento. De algún modo, gracias a esta configuración sui generis de las instituciones, Europa es una tecnocracia, no una verdadera democracia: la comisión está formada por personalidades no elegidas por los ciudadanos (no son parlamentarios, como ocurre con los miembros de cualquier ejecutivo nacional): "Los miembros de la Comisión serán elegidos en razón de su competencia general y de su compromiso europeo, de entre personalidades que ofrezcan plenas garantías de independencia" (art. I-26-4 del nuevo texto). Durante mucho tiempo esta tecnocracia nos ha ido bien, sobre todo en España, donde nos faltaba una modernización evidente (la avanzada Europa tenía mucho que enseñarnos). Pero son los tecnócratas europeos (en vez de los partidos o los parlamentarios) los que gestan los verdaderos programas de la Unión (sin programa electoral de por medio, es decir, sin elección posible del ciudadano), cosa que resulta en un defecto democrático de base (en una aberración, en realidad), con obvias repercusiones. Leyendo el texto del nuevo tratado, salta a la vista que la situación se quiere consagrar ya que ni las instituciones ni su funcionamiento cambian en lo importante: la (triste) conclusión que yo saco es que Europa no quiere ser más democrática, sobre todo si pensamos que, aprovechando que nos sentábamos a debatir el tema (bueno...), teníamos una oportunidad histórica de oro. La cosa es mucho más peligrosa de lo que nos han dejado ver, sobre todo si se tiene en cuenta el hecho de que, a partir de ahora, Europa no sólo emitirá directivas (ahora, "leyes marco") que se han de adaptar a cada país tras un proceso más o menos largo que deja cierta (muy poca, en realidad) capacidad de maniobra: es que, con el nuevo texto, Europa puede aprobar leyes europeas directas, de aplicación inmediata en todos los países. Ciudadanos europeos (y europeistas en casi todos los casos): ¡ES MUY NECESARIO EL NO!


2 Comentarios:

Vale.
La 'democracia europea' tiene poco de democracia. Creo que lo has descrito de una manera tan clara que despeja las dudas.
Pero,.. ¿Es la democracia la mejor forma de gobierno?. Tu mismo has dicho que esta forma en particular hasta nos ha venido bien a los Españoles en los ultimos años.
No me pareceria mal aguantar a una 'aristocracia' mientras fueran falsables ( se les pudiera vetar), no pudieran heredar el cargo, y hubiera transparencia en sus decisiones.
Ahora alguien me tendra que demostrar que es mejor una democracia que una aristocracia, por algo mas que por la libertad.

Por: Anonymous Anónimo - 2:59 p. m. - enlace permanente  

Anónimo: la democracia es el único sistema éticamente concebible, ya que, ¿en base a qué puede considerarse a alguien más que otros? El cascabel al gato consiste en hacer que el gobierno entre todos sea eficaz. Pero esa es otra.

Por: Blogger El aldeano - 8:52 a. m. - enlace permanente  

Publicar un comentario

<< Home